Fiesta de la Visitación de Nuestra Señora: «Señora, no soy digno de escuchar Tu Voz, pero di una sola palabra y mi alma será transformada”

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Plinio Correa de Oliveira – Santo del Dia, 1970.

Advertencia: este texto es una adaptación de una transcripción de la grabación de una conferencia del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira a los miembros y colaboradores de la TFP, manteniendo así el estilo verbal, y no fue revisado por el autor.


Hoy es la fiesta de la Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel. Es uno de esos temas tan, tan tratados, que creo que no hay casi nada más que decir al respecto, entre nosotros. Pero cuando lo examinamos de cerca, siempre hay alguna consideración que vale la pena hacer.

Y una de las consideraciones que siempre me ha parecido más bonita es que San Juan Bautista … Ya conocen el episodio: Nuestra Señora recibió la revelación del Ángel de que su prima Santa Isabel estaba esperando un hijo. Entonces Nuestra Señora y San José fueron a la residencia de Santa Isabel. (Nuestra Señora ya había concebido al Niño Jesús, pero no había dicho nada)

Entonces, vemos que Santa Isabel intuyó, supo, fue consciente de la existencia del Niño Jesús, por la forma en que saludó a Nuestra Señora. Al igual que Nuestra Señora cuando hablaba, cuando se dirigía a Santa Isabel, San Juan Bautista, que estaba en el seno de Santa Isabel, sabía que Nuestra Señora estaba hablando y se estremeció de alegría. Y la voz de Nuestra Señora santificó a San Juan Bautista.

Podemos extraer de esto algunas aplicaciones muy importantes para nuestra vida espiritual.

 Nuestra Señora habló, y como dijo Santa Isabel, sintió a su hijo estremecerse en su seno, ¡estremecerse de alegría! ¿Por qué se da esto? Porque, según muchos autores -no es una opinión impuesta por la Iglesia, pero tampoco es una opinión condenada por la Iglesia-, según muchos autores, San Juan Bautista, como el último profeta del Antiguo Testamento y el más alto de todos ellos, y que reunía todas las glorias del profetismo oficial, San Juan Bautista, lúcido desde el vientre materno, podía valorar qué era la Madre de Dios, podía valorar lo qué era la Encarnación, de la cuál sería profeta. Él iba a anunciar que venía Nuestro Señor.

Y entonces, mientras escuchaba, sintiendo la voz de Nuestra Señora, sintiendo la presencia de Dios, se estremeció de alegría. Y según los teólogos, en el momento en que se estremeció de alegría, fue santificado por Nuestra Señora, aún en el vientre de su madre.

Aquí vemos la actitud, el poder de Nuestra Señora. El eco de Su voz santifica a un hombre de un momento a otro, le da un grado eminente de santidad. Esto es lo que debemos esperar de Nuestra Señora.

Debemos pedirle que hable con su voz en el fondo de nuestra alma y que de un momento para otro esa voz nos santifique, otorgándonos una virtud que, en ocasiones, años, años y años de luchas y trabajo no nos la han proporcionado. Una palabra de Nuestra Señora nos la puede conceder.

 Y aquí queda una recomendación para todos aquellos que tienen algún desánimo en la vida espiritual, que tengan alguna tristeza en la vida espiritual, alguna perplejidad en la vida espiritual. Pueden hacer suya la oración, que dice el Sacerdote antes de la comunión y que el Centurión, si no me equivoco, dijo a Nuestro Señor: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero di una sola palabra y mi alma será salva». Podemos decirle a Nuestra Señora: «Señora, no soy digno de escuchar Tu Voz, pero di una sola palabra y mi alma será transformada. Y se transformará de un momento a otro, si así lo deseas».

Entonces tenemos aquí una gracia para pedirle a Nuestra Señora: es que Ella le habla a nuestra alma y que nuestra alma se estremezca de alegría, como se estremeció el alma de San Juan Bautista. Y que nuestra alma sea santificada de un momento a otro, como fue santificada el alma de San Juan Bautista.

3 Comentarios

  1. Como no amarte Madre Santísima!!!! Toda pura, toda humilde, toda bella. Toma con tus delicadas manos nuestro corazón y acércalo al tuyo. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios y Madre nuestra!!!

  2. COMO NO AMAR Y VENERAR A NUESTRA MADRE SANTISIMA. CUANDO ME DIRIJO A ELLA EN ORACION ESTOY SEGURA DE SENTIRME BAJO LA CALIDA Y MATERNAL TERNURADE SU MANTO PROTECTOR.
    ASI SALGO SEGURA A MIS QUEHACERES DEL DIA. GRACIAS VIRGENCITA

  3. vivamos en el Corazon Inmaculado de Maria, consagremonos a Ella, porque es vivir en el Corazon de Jesus . No olvidemos nunca que en su corazon se recrea la Santisima Trinidad.

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