El Gran Aviso de Fátima: EL COMUNISMO será el flagelo de la humidad impenitente

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El 13 de mayo se conmemora 104 años de la primera aparición de la Santísima Virgen en Fátima; ha pasado más de un siglo ya, y su denuncia profética de los pecados de la humanidad parece poco a poco esconderse en el ocaso de la historia, no obstante, la realización de sus mensajes, en los atribulados días que vivimos, se acentúa cada vez más.

Lagrimas de imagen peregrina Nuestra Señora de Fatima en New Orleans en 1972

La Santísima Virgen en Fátima confió a los tres pastorcitos un grande “Secreto”, que contenía una visión profética de los futuros sucesos del mundo, poniendo en las manos de los hombres el desenlace de los acontecimientos: El Premio o el Castigo.

Citando las propias palabras de la hermana Lucía, quien después de las apariciones de la Virgen en Fátima se hizo religiosa Carmelita, exponemos a nuestros distinguidos lectores las dos primeras partes del Secreto:

Carta de la Herman Lucia al Obispo de Leiria-Fátima (31 de agosto de 1941)

«La primera fue, pues, la visión del infierno. Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros.

Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a nuestra buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo! (en la primera aparición). De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor.

Inmediatamente levantamos los ojos hacia Nuestra Señora que nos dijo con bondad y tristeza (segunda parte del secreto):

Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra pronto terminará. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz»1

La tercera parte del secreto es sin lugar a duda es la más controversial, pues muchos defienden la tesis que el secreto no fue revelado en su totalidad, no obstante, no queriendo entrar en aquella discusión, pues no es la finalidad del artículo, exponemos lo revelado por el Papa Juan Pablo II en junio del 2000:

«Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: « algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él » a un Obispo vestido de Blanco « hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre ». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de una gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios».1

Habiendo expuesto de esta manera el “Secreto” de Fátima es necesario realizar unas muy importantes consideraciones:

Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas1, escribe el entonces Cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, analizando el  “Secreto”,  y explica que:  La primera y la segunda parte del “Secreto” se refieren sobre todo a la aterradora visión del infierno, la devoción al Corazón Inmaculado de María, la segunda guerra mundial y la previsión de los daños ingentes que Rusia, en su defección de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad.1

En este cuadro la hermana Lucía en relación con la tercera parte del “secreto” explicaba en una carta al Santo Padre del 12 de mayo de 1982:

«La tercera parte del secreto se refiere a las palabras de Nuestra Señora: “Si no [Rusia] diseminará sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre sufrirá mucho, varias naciones serán destruidas” (13-VII-1917).

La tercera parte es una revelación simbólica, que se refiere a esta parte del Mensaje, condicionado al hecho de que aceptemos o no lo que el mismo Mensaje pide: “si aceptaren mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, diseminará sus errores por el mundo, etc.”.

Desde el momento en que no hemos tenido en cuenta este llamamiento del Mensaje, constatamos que se ha cumplido, Rusia ha invadido el mundo con sus errores.Y, aunque no constatamos aún la consumación completa del final de esta profecía, vemos que nos encaminamos poco a poco hacia ella a grandes pasos. Si no renunciamos al camino del pecado, del odio, de la venganza, de la injusticia violando los derechos de la persona humana, de inmoralidad y de violencia, etc.

Y no digamos que de este modo es Dios que nos castiga; al contrario, son los hombres que por sí mismos se preparan el castigo. Dios nos advierte con premura y nos llama al buen camino, respetando la libertad que nos ha dado; por eso los hombres son responsables»1

Nuestra Señora de Fatima y los Errores de Rusia: El Comunismo Ateo y Ant-Cristiano

Analizando el amplio panorama de los hechos que se han desarrollado a lo largo de este escrito, podemos afirmar que el Comunismo Ateo es el flagelo con que la Justicia Divina está castigando a la humanidad, éste no terminó con la desintegración de los países de la Unión Soviética y la posterior caída de la Cortina de Hierro, pues a través de un necesario cambio de tácticas, sus errores hoy dominan el mundo, como nos lo explica el Ilustre pensador Católico Plinio Correa de Oliveira:

«Aunque nacido necesariamente del odio ‒y dirigido por su propia lógica interna al uso de la violencia, ejercida por medio de guerras, revoluciones y atentados‒ el comunismo internacional se vio compelido por grandes y profundas modificaciones en la opinión pública, a disimular su rencor, así como a fingir haber desistido de las guerras y de las revoluciones.

Ahora bien, si tales desistencias fuesen sinceras, de tal manera se desmentiría a sí mismo, que se autodemolería.

Lejos de eso, usa la sonrisa tan sólo como arma de agresión y de guerra, y no extingue la violencia, sino que la transfiere del campo de operación de lo físico y palpable al de las actuaciones psicológicas impalpables. Su objetivo: alcanzar, en el interior de las almas, por etapas e invisiblemente, la victoria que ciertas circunstancias le estaban impidiendo conquistar de modo drástico y visible, según los métodos clásicos.

Por supuesto, no se trata aquí de efectuar, en el campo del espíritu, algunas operaciones dispersas y esporádicas. Se trata, por el contrario, de una verdadera guerra de conquista ‒psicológica, sí, pero total‒ teniendo en vista a todo el hombre, y a todos los hombres en todos los países.

Como una modalidad de guerra psicológica revolucionaria, a partir de la rebelión estudiantil de La Sorbonne, en mayo de 1968, numerosos autores socialistas y marxistas en general pasaron a reconocer la necesidad de una forma de revolución previa a las transformaciones políticas y socio-económicas, que operase en la vida cotidiana, en las costumbres, en las mentalidades, en los modos de ser, de sentir y de vivir. Es la llamada “revolución cultural”.»2

Feminsitas marchan en Francia con la bandera comunista 2019

La “revolución cultural” es la punta de lanza de las secta comunista en nuestro días, que, en su faceta socialista, feminista, LGTBI o progresista, confluye en una sola finalidad: destruir toda semejanza entre la sociedad terrena y el orden jerárquico puesto por Dios en el universo, logrando además desarraigar al individuo y socavar su genuina libertad, estableciendo un estado de cosas caótico, ateo y anticristiano.

Aborto, Ideología de Género, “Matrimonio” y Adopción Homosexual, Eutanasia, Pedofilia, etc.. son los ideales que esta revolución sin precedencias esta implantando en los países del mundo entero, cosas de por si tan perversas que comprometen gravemente el futuro de género humano, pues ¿Cuál es el futuro de una sociedad, solo por poner un ejemplo de tantos, donde las madres matan sus hijos (Aborto) y los hijos asesinan a sus padres (Eutanasia)? Sin lugar a duda, solo la desolación y la muerte.

Es así que la humanidad descarriada, sorda a los mensajes de la Santísima Virgen en Fátima, camina hacia la consecuencia lógica de sus iniquidades, El grande Castigo de la Justicia Divina.

No obstante, en las tinieblas de los tiempos presentes, una Luz de Esperanza siempre resurge para aquellos que perseverando en la Fe permanecen fieles a Dios, pues, aunque todo parezca perdido: AL FIN SU INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARÁ.

Referencias:

  1. Mensaje de Fatima. Congregación para la Doctrina de la Fe. 26 de Junio del 2000: http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20000626_message-fatima_sp.html
  2. Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra‒Revolución, Parte III, Cap. I

2 Comentarios

  1. Oremos por la salvación de todas las almas, conversión de nosotros pobres pecadores, por nuestras familias, por los que aún no nacen, porque tengamos firme la Fe en momentos de tribulación y por el pronto Triunfo del Inmaculado Corazón de María…

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